Follow by Email

domingo, 26 de septiembre de 2010

Fernando Alonso, el antipático

Desconfío de la gente simpática por naturaleza. Es así. Ese tipo de persona que pasa del cero al infinito, que está dispuesta a hacerse indispensable desde el minuto uno, de aquellos que son optimistas por naturaleza o de los que están dispuestos a estar presentes en tu vida hasta el sonrojo.
Hace apenas una hora, Fernando Alonso ganó el Gran Premio de Singapur de Fórmula 1 y las imágenes del asturiano dando brincos ya han dado la vuelta al mundo. Recientemente acudía a "El hormiguero", un programa al que le veo la gracia, a trancas y barrancas, y que por mí podrían sustituir por una teletienda. El marido de Raquel del Rosario, esa cantante flaca de voz nasal arropada por gaitas a medio gas, hizo unas declaraciones que me parecieron de un sentido común aplastante: "No me importa que piensen que soy antipático. Así, cuando la gente me conoce de verdad se queda gratamente sorprendida".
Fernando se ha ganado a pulso la fama de antipático, de arisco y de excesivamente celoso de su intimidad, pero yo, que ignoro las reglas básicas de su deporte, una práctica a la que, como diría un mexicano, no le encuentro el chiste, considero que el piloto está en su derecho de vivir aislado en su burbuja y no compartir con nadie los entresijos de su vida íntima, salvo, precisamente, con sus íntimos.
Como tengo una gran tendencia a establecer comparaciones, quizás porque encuentro atractivo moverse entre los extremos antes de llegar al término medio, entiendo también la postura de Rafael Nadal, que firma decenas de autógrafos después de cada partido, que se gasta una educación exquisita con la prensa y que no oculta en un zulo a su novia de siempre, Xisca.
Puesto que tengo manga kimono para muchas cosas, diré que tanto uno como otro tienen todo el derecho a manejarse por el mundo como estimen oportuno y celebro que los prescriptores televisivos (básicamente los comentaristas analfabetos que salpican las parrillas) no les influyan ni una coma.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada